jueves, 20 de octubre de 2011

Contagiarse de un verso,
enamorarse, para luego
encaminarse hacia el retiro.
No quedarse con nada dentro,
ni con los amores ni olvidos.
Seguir a paso ciego el institno
que lleva a replegar el ánimo.
¿Acaso importa tumbarme
en el suelo? si desde allí
veré mejor el ancho cielo.
vertical, oblicua ó maltrecha,
qué importa la forma de ser
si al fin de cuentas soy mujer
y con femenina insistencia
haré que me mires de lejos,
si de cerca no te animas
porque tus miedos desdibujan
tu presencia aunque lo evites.
Desvanecido en palabras débiles
siento que no puedas comprender
mi intensidad, tan luego te vas,
optas por lo más fácil, te hallanas,
con la beligerancia errática de tu ser.
Yo, aquí me quedo, si yerro,
que sea por mis actitudes;
las ajenas no me comprometen.
Convencida, seguiré tumbada,
para ver mejor el ancho cielo,
ése que tú eres incapaz de ver!


©copyrigth 2011. de Beatriz Liliana Esliman.(derechos reservados del autor)

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