domingo, 31 de octubre de 2010

TIEMPO.

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ESLIMÁN)


En la siempre eterna memoria existe una sutil contradicción;
se atesoran las razones y se evita recordar al verdadero amor.
La llaga  de la experiencia se mantiene húmeda y con dolor,
entonces se recurre al remedio más eficaz...el olvido obligado.

El transcurso de los años, son como peldaños de una escalera curva,
 que a veces asusta y otras nos llena de valor para transitarla calma.
Escudriña su antideslizante para que la caída sea irremediable y suave.
A mitad de la subida  el descanso es el oasis de arrepentimientos vanos.

Y en la bajada, la intempestuosa avalancha de grises desiluciones estan presentes.
Las manos firmes se adhieren como ventosas para evitar que la médula espinal
de los recuerdos afecte su movilidad vital, dando los pasos lentos y mesurados.
La utopía de la resurrección del mejor amor abandona la zona  de promesas.

El encargado de guiar la memoria toma un lápiz y dibuja un círculo casi perfecto,
y aparece la figura de un reloj que  fue el que marcó los minutos  sin atrasos.
Las agujas indican que han paseado por la esfera  infinitas horas sin descanso,
y la memoria queda plasmada en cada línea de milésimas de segundos recordadas....

Mientras el llamador de la puerta de la vida,  suena varias veces ,
pues alguién,  aún tardíamente,  pretende entrar....

©copyrigth 2010. de Beatriz Liliana Esliman.( derechos reservados del autor) 


martes, 26 de octubre de 2010

LA MALETA DE MI ÚLTIMO VIAJE...

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ESLIMÁN)


Cuando en quietud mi corazón se encuentre, tomaré mi maleta
guardaré en ella las sonrisas, los sueños y los soles del verano
para cuando el invierno  hiele la soledad de mi huesos viejos;
y haré de mi partida un festejo de mi lejana infancia en eterno receso
como corolario de una vida de excesos y decesos irreverentes.

Cuando la hora de mi retirada sea anunciada por mi reloj biológico
no soltaré ni una lágrima, acomodaré prolijamente mi ropa y mis zapatos,
para cuando el último autobús cruce la calle de mis fugaces recuerdos.
Entonces cortaré de mi jardín un ramillete de flores y me colocaré un sombrero
a manera de techo indestructible que me cubra de los meteoritos celestiales.

Caminaré  a paso lento, pues nada me persigue, ni los miedos ni el tiempo.
Cuando se acerque el momento de mi adiós no volveré mi mirada al pasado,
tan solo hurgaré entre mis  humildes pertenencias: tu amor guardado en cristal,
la mirada de los seres que  amo y me han amado, algunos sabores , los besos,
y la eternidad de una noche vivida con desenfreno, como venus sin ropaje.


Cerraré la maleta, en ella vendrán los cuadros de Frida, el dolor de Alfonsina,
la sobriedad de Cervantes, la Beatrice del Dante, junto a la rayuela de Julio,
la poesía de Lorca, mi amado Federico, y las pesadillas de Poe en Tinieblas.
Y en el final, seré acompañada de mi propia sombra sin quiebre ni desgaste,
encerraré  mis pertenencias sin  llave, pues a donde iré que el cielo me las guarde...

©copyright 2010.de Beatriz Liliana Esliman.( derechos reservados del autor) 



PINCELADAS.

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ES LIMÁN)


Pincela con tus  manos mi tela corpórea,
agita tus colores para mezclar los matices
de mis zonas montañosas erguidas hacia tí.
Con inspiración, cautiva mis deseos guardados.

¡Qué bello ha quedado! mis labios como frutos rojos
mis ojos como almendras en flor, nada has dejado...
Los senos son granadas dulces que acabas de cortar
y mis piernas son la  bella forma  de la luna llena.

No has omitido mi cuello que reciben tus besos,
con la luminosidad de un collar de perlas marinas.
 A mis pies los has dotado del zumo de la vid
y como copa el cuenco de mis manos...

Mi cabello parece una alfombra de fino lienzo
en donde tú dibujas mis ondas y mis llanos.
Pero tu artística inquietud ilustró un corazón
como paleta de arco iris en un cofre amado.

© copyright 2010. de Beatriz Liliana Eslimán.( derechos reservados del autor) 


NOCTURNO AROMA.

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ESLIMÁN)



 El trazo grueso de tu lápiz  dibujó la sombra que necesita enero,
para mitigar el calor  que sin excusa  convierte la calle en un desierto.
Y en medio  de la noche que descansa al dios febo aparecen los aromas
que sublevan a las flores para  despedir  entre sus pétalos la magia.

Convergen tus encantos corpóreos en la inmensidad de una jormada sin escalas,
para rotar la madre tierra en su eje,  un día mayor a veinticuatro horas.
Se ríe el rosal que con espinas hiere a sus frágiles hojas y no admite compañía,
como el solitario duende que aparece jugando con el corazón que no perdona.


¿Son las ramas del árbol las que juegan un vaivén de balses solitarios?
¿o quizá la brisa risueña que agita sus hojas como  collar de perlas?
Dime verano que has abandonado diciembre con fuegos de artificios
si caben en tu cielo mil estrellas para adornar la noche calurosa.

Capta entonces, como espejo milenario, los aromas, la magia y las horas,
y no permitas  el desprecio de marzo que se acerca con ocres y  sin hojas,
ahuyenta todavía la desnudez y el frío que se asoma y mantén entre tus brazos
la noche diáfana con su flora que perfuma  las calles, los jardines y tu sombra.

© copyrigth 2010. de Beatriz Liliana Esliman.( derechos reservados del autor) 


miércoles, 20 de octubre de 2010

TERCIOPELO ROJO.

(CUENTO DE BEATRIZ LILIANA ESLIMAN)



Entreabrió la puerta de calle, tenía el presentimiento de que en la oscuridad del salón nadie lo estaba esperando. A tientas caminó por el corredor hasta que llegó al otro extremo y encendió la luz. Era un lugar especial, su única ventana permanecía cerrada y sus persianas bajas. No intentó siquiera abrirla, no consideraba que era necesario. Todo aún permanecía como la noche anterior, la cama deshecha por el movimiento de dos cuerpos que se exigieron con la promiscuidad de dos adolescentes impetuosos. El sillón de terciopelo rojo, aún era el espectador privilegiado de lo que hubo apenas unas pocas horas atrás. En la biblioteca decorosamente guardados se destacaban por su grosor el "Ulises" de Joyce, "La Montaña Mágica" de Tomas Mann y" Casa desolada" de Charles Dickens. Esté último era un presagio del presente en aquel lugar despoblado de lujos y con la austeridad cómplice que exige la lectura para desechar cualquier cosa que convide a desconcentrase.
Se acercó a la luz tintinenate del contestador, oprimió el botón y escucho una voz de mujer que decía - Olvidame Octavio, lo de ayer fue una tontería- sonrió tímidamente, como esperando esa voz y esas palabras; nada le asombraba. Fué a la cocina y se preparó un café fuerte, afuera el viento y el frío hacían escarchar hasta los arboles más añosos y experimentados.
Sus manos llevaban el tazón huemante hasta la estancia desprolija, el aroma del café se mezclaba con el perfume de aquella mujer que huyó en la mañana. Octavio hubiera querido exclamar- ¡al fin te has descubierto!- pero estaba solo y le dió vergüenza.
Necesitaba escuchar hablar, palabras, memoria y olvido todo de una sola vez. Y en esa soledad sombría, buscó un disco, Y María Callas fue la elegida para abandonar la hosca tempestad que le atormentaba hasta los tuétanos. No quiso llorar. Derramar una lágrima no la devolvería a su vida. Sentado en el mismo sofá de terciopelo rojo,  como el color de los labios de ella, casi recostado, miró al cielo raso en busca de inspiración divina que le fuera de ayuda. A cambio recibió la tenue imagen de un techo blanco y tan frío como la nieve que afuera todo lo poseía.
Bebió su café lentamente, casi de idéntica forma como anoche había disfrutado del sabor y el aroma de aquella hermosa mujer no desconocida. Mientras tanto desde la vieja Biblioteca un estante le estaba dando la respuesta a todo en los libros de Marcel Proust, "En Busca del Tiempo Perdido"....

© copyrigth 2010.de Beatriz Liliana Esliman,( derechos reservados del autor) 



lunes, 18 de octubre de 2010

POR CASUALIDAD...

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ESLIMÁN)



Por casualidad pregunta si el sol de tu cara es una  gran ficción,
 que tienes momentos de  negra agonía y tan solo subsistes.
Tus manos tiemblan en el abrazo cínico de un amor engreído,
y dejas de soñar en las noches reemplazando el dolor aciago.

Por causalidad pregunta si existe una puerta invisible en tu vida,
que permite la entrada de una estela de amores no correspondidos.
Tus piernas se abren dando una bienvenida no querida que embalsama
hasta tus fibras cerebrales dejándolas quietas como roca sin valor.

Por casualidad pregunta si el brillo de tus ojos son lágrimas extintas,
inhiertes compañeras de un pasado solitario  repleto de  perdones.
Tu cuerpo muestra los signos del combate valiente en la batalla,
aún aquellos que lascerantes continúan sangrando a deshora.


Por casualidad pregunta si existe una ventana visible en tu vida,
que permita acercarse hacia tu morada infinita de emociones.
Tu corazón escurre lo espúreo y lo transforma en bueno,
y todo lo  que tocas es concierto de amor en re mayor.

© copyright 2010. de Beatriz Liliana Eslimán.( derechos reservados del autor) 


domingo, 17 de octubre de 2010

MADRE.

(POESÍA DE BEATRIZ LILIANA ESLIMÁN)


Al la memoria de mi madre Carmen Elsa: 

Me llevaste en tu vientre abultado con un viaje de nueve meses,
pariste con el dolor que solo el amor soporta dando vida a otro ser.
Arrullaste mis sueños con el vaivén de tus brazos como columpio
y mis ojitos cerrados  con mejillas rosadas fueron la causa de tu estremecer.

Soñaste mi vida antes de mi existencia, y la elegiste en tu luna de miel,
más feliz te econtrabas cuando mis pequeñas manos buscaban las tuyas.
No hubo noches de desvelo que te dieran sueño, solo enorme placer,
y como nombre me diste el que  quisiste a tu dulce parecer.

Por eso madre te pido, cobíjame en tus brazos como aquella vez,
 no importa tu ausencia, porque tu presencia se manifiesta en el Edén.
Cada paso que he dado has estado para cuidarme de no caer
y tus brazos en posición de resguardo me contienen con querer.

Tú has sido madre querida,  mi origen, mi matriz, mi sostén;
Y cuando la vida me ha dado golpes por doquier, allí estabas
para sanarme y ponerme de pie...

 © copyright 2010.de Beatriz Liliana Esliman.( derechos reservados del autor)